domingo, 16 de septiembre de 2012

Escapismo.

En cuestiones de pareja, a veces nos ponemos límites. A veces imponemos límites. 
Seguro que  has tenido más de una vez, la imperiosa necesidad de exigir una seguridad, una estabilidad emocional. Etiquetar tus sentimientos. 

En realidad, siento que esos límites son fruto de nuestro miedo. De no estar seguros  de nosotros mismos. Estableces unas normas que sabes que debes acatar, y ni siquiera estás seguro de cumplirlas si no existen. 

Al menos, así me siento yo. Desconfío tanto de  mi propio comportamiento que me obceco en introducir limites a quien esté conmigo. Cuando la primera que los incumple soy yo. 
Lo peor de ello es que lo justifico con acciones que él solo en mi imaginación no realiza. Digamos que creo una expectativa difícil. Conforme se va alejando de ella, yo me deslizo entre lo que debo hacer, y lo que le pedí que no hiciese. Y mi conciencia se calla cuando la convenzo de todo ha sido provocación suya. 

Y entonces llega el momento, en el que bifurco mi mente  y pienso...¿ Merece la pena exigir siempre un equilibrio? 

12 comentarios:

Alex Palahniuk dijo...

Necesitamos equilibrio en nuestras vidas, si no; es imposible a alcanzar la felicidad.

Flowher dijo...

Mmm... la verdad es que las relaciones son difíciles. Equilibrio? Digamos que sería lo mejor pero, ¿de verdad se necesita? ¿se quiere? A veces las contradicciones hacen la diferencia entre noviazgos y parejas.

Te sigo leyendo!
un beso

Sweet dijo...

Los límites (los racionales, claro está) no son más que temor porque algo/alguien ya nos dañó o por desconocimiento...
Siempre se puede mejorar en ello. Y no por otro... por uno mismo.

Hace muuuuuuuuuuuuuuuuucho que no pasaba por aquí, he andado un poquín alejada, pero ya estoy ;)

Muassssssssssss!!!

Rocío dijo...

Creo que conocí por tí la canción...
El equilibrio es imposible... ;)
http://www.youtube.com/watch?v=SBRo12nXYwc

Nicolás Jarque dijo...

Lucía, creo que las relaciones pueden ser complicadas o sencillas dependiendo de nosotros mismos, si alguien no está a la altura que nosotros ponemos para una relación... mejor dejarlo correr, aunque duela. No es sano cuadricular las relaciones, estas deben fluir con el amor como guía.

A disfrutar del amor.

Bessets.

Coccinellidae. dijo...

El problema de imponer límites y normas es que cada uno tiene los suyos propios y si encima tiene que ceñirse a los límites de otros...se cierra cada vez más el cerco.
Por poner un ejemplo puede que te perdonen una infidelidad pero luego tú no seas capaz de hacerlo. No puedes pretender que la otra persona tenga tus mismos límites y normas. Supongo que está bien conocerlos y sopesarlos para luego actuar en consecuencia o saber a qué atenerse.

Phoebe dijo...

Dudas, dudas, dudas.
Al final, lo mejor será no poner límites. Porque la ética es más que suficiente para dictarte qué está bien o no. ¿Quién quiere límites?

Un saludo,

Lunática (R.) dijo...

Luci, molaría que volviesemos a hablar un día por teléfono :D

NiÑa RaTa...(Oó) dijo...

La Luna TU y YO espectantes a que pase algún cometa o baje un platillo volante "cargado de respuestas" .brrrrrrrrrrrrrrrrr besos loquita :)


Tonetxo dijo...

Los límites siempre llegan. Aunque lo ideal y la ilusión principal son lo que arrancan una relación y hacen que navegue viento en popa, por la razón que sea, acaban apareciendo. Al principio no están porque no se exige nada al otro. Te limitas a dar, a sentir, a disfrutar del otro y con él. Hablas, lo escuchas, sientes su presencia constante, su cariño, su entrega.
Pero un buen día, un tiempo grande entre dos besos o un mensaje a deshoras te activa una alerta interior y te dice que algo puede estar pasando en el otro… Y surgen las dudas. Aparecen las normas, y los límites.

Vive, disfruta, siente al otro como si cada día fuera el primero, y si tu pareja lo hace igual, te evitarás esas barreras.

Beso.

Syd dijo...

Como dice Sweet, esos temores o dudas no son por nada, mayormente se generan por algo que ya nos ocurrio en el pasado y nos dejo marcados, ahi es cuando generamos los famosos escudos, esos que tanto cuesta bajar despues.

Pero no creo que se trate de exigir, el equilibrio es necesario, obvio, pero es mejor cuando se gana por las acciones propias que por una exigencia, si no quisieras que te vigilen o te acusen sin mayor fundamento que la imaginacion... entonces no lo hagas tu.

O al menos esa es mi idea. Besote Lucia, gusto en leerte de nuevo!

A Solas Con Lucía dijo...

Gracias a todos :) Así, da mucho gusto volver, las ganas aumentan.

Lunática. Ya sabes dónde está mi mail, y mi mvl... ;)